sábado, 14 de noviembre de 2015

¿Que pasa cuando el sueño de tu sueño se vuelve tu sueño?




Cuando eres un padre dedicado y vives con tu/s hijo/s/as me entenderás cuando digo que anhelas volver a dormir 8 horas.

 

Sobre todo si tu/s hijo/s/as pertenecen a algún % menor de la población con algún tipo de condición especial (alergias alimentarias, celiaquía, etc.) probablemente sea aún más, que los que no tienen una condición diferente. (El otro 98% de la población, malditos suertudos)

 

Cuando tus amigos solteros sin hijos de tu trabajo te dicen. Oye. ¿Juntémonos a beber algo? Y tú dices. Si pero a las 10 pm me voy a casa porque quiero dormir, te das cuenta de 2 cosas importantes de la paternidad responsable.
1ro. Te das cuenta que eres responsable (no aplica para todos y no por salir eres menos responsable. todo en su justa medida es maravilloso.) 
2do. Te das cuenta que en el último tiempo,  te levantas si tu/s hijo/s/as se quejan de noche, si se enferman y hay que salir a comprar medicamentos pasado media noche, si  tienen cólicos y tienes que hacerlos dormir varias veces, que hay veces en las que simplemente te quedas mirándolos después de leerles un cuento para que duerman, o que te duermes mientras les lees un cuento para que duerman. (Si te pasa esto último, lo mas seguro es tener tortícolis al día siguiente y asi es "la realidad del presente")


Estos son tus amigos carreteando sin ti.



En fin. Cada día que pasa hay algo que impide que tengas un sueño reparador, y cada día que pasa ves a tu/s hijo/s/as crecer, tener gestos nuevos, parecerse a tus otros seres queridos, hacer mañas, vivir. Y sabes que aunque te gustaría ir con tus amigos a beber, te pierdes de ese momento especial del día a día, y aunque tus amigos no entiendan (cosa que debes respetar) queda un gustito especial en el corazón. 

 

Un gustito de estar haciendo las cosas bien.

 


¿Y a ti, te pasa algo similar?
Comenta sin miedo!

Hasta la próxima.