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jueves, 15 de octubre de 2015

Lo extraño es lo cotidiano.





Lectura no apta para escrupulosos

A muchos de ustedes antes de ser padres les debe haber causado ruido oír alguna señora en la micro hablando con otra señora sobre las diarreas explosivas de sus nietos. o hijos; Les debe haber causado asco escuchar a las señoras hablar del color de la mucosa de sus pequeños, o deben haber pensado al menos algo como: “oh la vieja csm asquerosa, por que no habla eso en otro lado”
el asunto es que, luego de la paternidad hay cosas que se vuelven parte del día a día, que son totalmente normales y que antes jamas estuvieron ahí para poder apreciarlas, no hablo de Paternidad en diferentes épocas, sino, de esos pequeños detalles que dan a tu vida un vuelco inesperado y terminan por convertirte en esa misma vieja csm de la micro sin que te des cuenta.
En sociedad.
No es extraño como en familia o con amigos te explayas completamente, en una reunión familiar, un almuerzo, una cena, once, desayuno, vituperio, picoteo, comienzas a contar cuantas gracias hacen tus hijos. 
hasta que te preguntan si se han enfermado o no. Ahí es donde el mundo cambia.    
No hay un motivo mas que la cotidianidad. Si tus amigos tienen hijos de la edad de los tuyos, tendrás una charla fluida, mientras cenan, sobre los colores de la caca, cuan completa aparece la fruta, verdura o granos. Comparaciones de síntomas y de tratamientos. 
Y si no hay feeling… Pues por sus rostros notaras que no deberías haber hablado del tema.
Moraleja. 
Guarda la información para los doctores. 
Y si sientes que vas a comentar algo… Recuerda siempre a la vieja csm de la micro! 

Paternidad en diferentes épocas.







Tener hijos y criarlos hoy es diferente a como nos criaron nuestros padres.
Partiendo del hecho de que desde 1950 a la fecha según el ine, la cantidad de hijos por familia ha cambiado de 5.4 en 1960 a 1.9 en el 2008*
Esto claramente indica que la mujer cumplía un rol estrictamente de crianza en la familia y hoy eso es casi una leyenda, así que el padre debe sumergirse en la crianza de los hijos más que como ocurría 60 años atrás.
Hoy tenemos la información necesaria para poder discernir que es mejor para nuestros hijos.
Hoy tenemos Internet.
Internet que nos conecta con profesionales médicos, internet 2.0 que nos permite interactuar con casi cualquier persona que tenga información. Y no cualquier información, sino la que nosotros mismos buscamos.
Tu hijo tiene cólicos? Google. Tu hijo no tiene deposiciones? Google. Tu hijo tiene una roncha? Google. Tu hijo te dice tío? Facebook.
Si hiciera una comparativa entre mi padre y yo diría que leo todas las etiquetas de los alimentos que compro para ver qué tipo de edulcorante cancerígeno están metiéndonos las viles empresas, y  pienso que a mí me daban la wea que quedara al rincón, envasada precariamente por alguna señora sin guantes que posiblemente metía en un tarro una fruta luego de sacarse los mocos.
Son diferencias que han sido creadas en el tiempo porque hay padres que se preocupan de por qué sus hijos enferman. Que causa enfermedades, y como podemos mejorar la calidad de vida y que no nos metan el pico en el ojo con cualquier porquería.
Claro. Ya se hizo. Alimentos transgénicos a la orden del día. No existen pruebas a largo plazo o a varios años que puedan medir daños en el organismo humano. Solo pruebas  que indican que no moriremos inmediatamente por el consumo de este tipo de alimentos. Nosotros ya cagamos y nuestros hijos están condenados a esto. Imagino que las alergias alimentarias tienen mucho que ver con esto.
Lo que si podemos hacer, es tener un rango de acción y protección mas a nuestro alcance, por ejemplo, hoy gracias a la información o el exceso de esta podemos elegir entre hacerle caso a las abuelas y las madres que nos dicen: “dele agüita de anís para los colicos”, o informarse antes de hacer caso ciego y descubrir que puedes hasta intoxicar a tu bebe.
Yo veo a mis hijos y me doy cuenta de las diferentes eras en las que nos ha tocado vivir. La era de mi padre que es de la era mecánica donde todo se arreglaba con un par de golpes, un alambre, cinta aislante, clavos y pernos. “el cosito de este porte para la cosa que va allá”. La pesadilla de las ferreterías y  nosotros en una era de comunicación en constante cambio digital desde  cassettes, lápiz bic, pilas recargables al cambio de las baterías de carbón por litio, celdas solares, paneles solares y energías renovables celulares touch, iphones, conectividad everywhere.
Y pienso… realmente sobreviví A tomar agua de la manguera, andaba en bici sin casco, rodilleras, coderas, espalderas, hombreras, zapateras, nariceras, lenteceras ni nada por el estilo. Jugaba en la calle hasta la hora del cuete. En fin. Todo lo que por nada del mundo dejaría a mi hijo hacer ahora. Que lindos tiempos aquellos.
Muchas cosas fueron inventadas para que puedan reparar un poco el daño causado por nuestros padres inconscientes que no cuidaron el medio ambiente, o a nosotros. Cargamos con los errores de nuestros padres, sus odios y sus ganas de cambiar el mundo. Y es aquí; cuando nosotros nos convertimos en padres,  que caemos en cuenta que podemos hacer lo mismo. Y pasar esos errores que cometemos a nuestros hijos tal como nuestros padres hacia nosotros. Leí un artículo de huffingtonpost donde indicaban los 10 errores típicos que puedes cometer con tu hijo. Algo así como no creer que tu hijo es perfecto, no ser amigo de tu hijo, etc. Muchas cosas ciertas. Que ayudan a no crear un pequeño monstruo.
Y creo que debemos saber recopilar los errores voluntarios o involuntarios de nuestros padres que hicieron un trabajo desinformado, sin internet y mejorarlo adecuándonos al tiempo actual. Nosotros si tenemos herramientas para poder hacer un mejor trabajo.
Así que padre que estás leyendo esto… si tienes dudas, no dudes en preguntarle a google, por que las cosas con los peques no son al azar como antes. Y no por que seamos criados de una forma, tenemos que replicar el mismo patrón.
Cría a tus hijos como te plazca. Infórmate y hazlo bien.
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